Sequedad, sensación de laxitud, molestias durante las relaciones o incluso pérdidas de orina son síntomas más frecuentes de lo que se cree.
Sin embargo, muchas mujeres los normalizan o asumen que no tienen solución.
A través de energía térmica controlada, este tratamiento estimula la producción de colágeno, mejora la hidratación y contribuye al fortalecimiento del soporte vaginal.
Su enfoque no es únicamente estético.