La lactancia materna es un proceso natural, pero muchas veces puede presentar desafíos que generan frustración, dolor o inseguridad en la madre. Contar con apoyo especializado desde el inicio ayuda a superar dificultades y a establecer una lactancia más tranquila.
Situaciones frecuentes por las que vale la pena buscar asesoría:
- Dolor al amamantar
- Dificultad para que el bebé logre un agarre adecuado
- Sensación de baja producción de leche
- Irritación o grietas en los pezones
- Bebé inquieto o con dificultad para succionar