¡Tócate!, hazte el autoexamen de mama

 

Observar y palpar los senos con el autoexamen de mama, es una forma más de prevenir y estar alertas ante este feroz cáncer.

Pocos minutos al mes realizando el ejercicio exploratorio del autoexamen de mama pueden salvar la vida de miles de mujeres, que al tocarse reconocen su cuerpo y están alertas ante cualquier cambio en la apariencia o tacto de sus pechos y pueden detectar de forma precoz un indicio de cáncer de mama. El autoexamen de mama tarda alrededor de diez minutos y consiste en cinco sencillos pasos, que se recomiendan realizarse una vez al mes en la misma fecha, siete días antes o siete días después del periodo menstrual. El paso inicial consiste en pararse frente al espejo con el torso desnudo y observar detalladamente cada uno de los pechos para reconocer su forma, tamaño y color natural y así poder identificar si se presenta algún signo anómalo en su apariencia. Se debe prestar especial atención a la apariencia de las aureolas y los pezones. Posteriormente, se deben levantar las manos poniéndolas sobre la cabeza, en este paso se observa nuevamente si hay algún cambio en el aspecto de los pechos. Se observa el cuerpo de frente y de lado, girando el tronco hacia la derecha y hacia a la izquierda para ver los senos en todos sus ángulos; además se aconseja mover los codos hacia adelante y hacia atrás en busca de bultos o hundimientos en el pecho. Con una mano aún levantada se procede a alzar el seno de ese lado (mano derecha levantada mientras se inspecciona el seno derecho con la mano izquierda), la intención en este paso es poder observar la parte inferior del pecho. Luego se intercambia la posición de las manos y se repite el procedimiento en el lado contario. Para el siguiente paso se deben poner las manos en las caderas y mover codos y hombros hacia el frente para observar posibles cambios en la piel o desviaciones en los pezones. El último paso es la palpación total de los senos, que se realiza con la yema de los tres dedos medios ejerciendo una suave presión sobre toda la superficie de los pechos y la zona de la axila, con el fin de detectar bultos o protuberancias que al tacto se sientan duros. La palpación se realiza de forma circular desde los pectorales y las axilas hacia el pezón y una vez se realiza este paso se finaliza ejerciendo una suave presionar a los pezones, con los dedos índice y pulgar, para verificar si hay perdida de fluidos. Lo que se busca en el proceso de observación y tacto del autoexamen es detectar si se presenta un aumento significativo en el tamaño de alguno de los senos, piel de naranja, hinchazón, irritación, hendiduras, endurecimiento, secreción o descamación en la zona de los senos.  En caso de presentarse uno de estos signos la instrucción es acudir con el médico especialista para que proceda con la realización de exámenes más exhaustivos.

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