Preparándonos para el embarazo:  dieta, peso corporal y ejercicio.

Una maternidad sana significa un bebe sano.

Cuando se desea tener un bebe, hay una múltiples recomendaciones que debe tener en cuenta; estas recomendaciones van a ayudar a iniciar esta dulce tarea exitosamente. La primera y más importante, es la visita al médico especialista, el ginecólogo; quien se encargara de revisar físicamente a la futura madre para conocer su estado de salud. Él será quien tome algunas medidas médicas y paramédicas para cada paciente en particular.

Después de visitar al médico, sigue la visita al nutricionista, quien es el encargado de revisar a la mujer y decirle si está o no bien de peso;  acto seguido guiará a la paciente sobre lo que debe hacer para lograr un desarrollo adecuado del bebe; una vez esté embarazada. Si la gestante presenta un estado nutricional adecuado (este se evalúa con los exámenes médicos y con el peso antes del embarazo), entonces simplemente se le dan indicaciones generales para mantenerse así durante su período gestacional; de no ser así, y por el contrario, la gestante tiene bajo peso o presenta sobrepeso se sugiere hacer un plan de alimentación que le permita llegar al peso saludable, no solamente para ella sino para su bebé también.

Una vez se haya realizado la evaluación nutricional hay que mirar los hábitos o costumbres de alimentación, averiguar si la persona fuma, toma licor, café, se droga o toma cualquier clase de medicamentos con el fin de  iniciar cambios de estilos de vida saludable y evitar que más tarde se puedan presentar dificultades en el embarazo o en el desarrollo embrionario del bebe.

Miremos, entonces, que es una alimentación balanceada y adecuada: es aquella que aportará a la madre e hijo todos los nutrientes en cantidad y calidad adecuada para cada uno, con el fin de lograr en la madre un estado saludable durante la gestación y en el bebé un buen desarrollo embrionario. Una alimentación balanceada debe incluir:

  • Calorías:(energía) que le permitirá ganar un peso adecuado.
  • Proteínas: para la formación del feto (bebé), la placenta, sangre, líquido amniótico y tejidos maternos.
  • Calcio: para la calcificación y formación del esqueleto del bebé y para evitar que la madre pierda el calcio de sus huesos.
  • Hierro: que es el principal elemento esencial en el metabolismo celular y es primordial en la formación de la sangre, cumpliendo con la función vital del transporte de oxigeno a los diferentes tejidos humanos. En el embarazo la mujer requiere más ingesta en su dieta diaria de alimentos ricos en hierro e idealmente fortificados con este mineral, la madre a través de la placenta pasa el hierro al feto para su oxigenación (proceso vital en la formación, maduración y desarrollo de todos los tejidos fetales, principalmente, del sistema nervioso central del futuro hijo). Una de las enfermedades presentes por falta de hierro es la anemia; una enfermedad frecuente, en las mujeres desde la juventud y sobretodo en su edad fértil. Se estima que más del 35 % de las gestantes de nuestro país tienen algún grado de anemia crónica; por eso en toda consulta preconcepcional se debe definir y tratar, si es del caso, la anemia ferropénica.Fortificando así, durante el embarazo y la lactancia, la alimentación rica en hierro; además,  de la  formulación médica de suplementos de hierro o multivitamínicos prenatales que sirven como complemento a la ingesta de la madre. El déficit congénito del hierro al   recién nacido puede generar alteraciones irreversibles al futuro hijo, como   disminución del coeficiente intelectual o mal desarrollo del sistema neuromuscular.

En la mujer Embarazada, además de los múltiples signos y síntomas como: fatiga, malestar general, falta o exceso de sueño, caída del cabello, irritabilidad, etc. la anemia ferropénica en el embarazo es causa directa de: Sufrimiento fetal, infecciones de la madre y el feto, parto pre término, bajo peso al nacer,  aumenta el porcentaje de aborto, al igual que alteraciones de circulación de la placenta al feto, y finalmente, alteraciones en la lactancia.

  • Acido fólico:  que es la vitamina  B11  del complejo B, necesaria para la formación del bebe  principalmente  en su columna y sistema nervioso central,  su consumo  de  uno a tres meses preconcepcionales  evita más del  70% de los defectos del tubo neural, entre otros defectos. Otra de las funciones de esta vitamina es su ayuda en la formación de la sangre.
  • Sodio: necesario para mantener el volumen normal de la sangre.
  • Vitaminas A, D, E, C, Del complejo B: B12, B6, niacina.
  • Minerales: Zinc, yodo, cobre, magnesio, manganeso y fósforo, que le ayudaran a mantener las reservas maternas y a cubrir las necesidades del bebé.  Ayudando así a los procesos de su formación.

Ahora bien, en cuanto a los cambios de estilos de vida saludable, se dan algunas recomendaciones básicas para la preparación integra de la ingesta antes, durante y después del embarazo:

  • No hay que comprar comida costosa ni especial.
  • Disminuir comida Chatarra o rápidas y pre elaboradas.
  • Aumento de ingesta ’natural’ como proteínas,   frutas y vegetales frescos.
  • Fraccionar   las comidas en forma proporcional en el día (alrededor de unas seis porciones).
  • Uso de multivitaminas prenatales: son drogas especiales para complementar la adecuada alimentación en las diferentes etapas del embarazo, y desde antes de la concepción hasta la lactancia. La mejor multivitamina, no es ni la más costosa, ni la que contenga más ingredientes; hoy en el mercado farmacéutico existen diferentes tipos de multivitaminas, éstas se deben tomar por indicación médica. Dicha formulación se realiza según los parámetros internacionales de dosificación en relación; además, de las recomendaciones de la organización mundial de la salud.
  • Buena Hidratación, en especial   agua o jugos naturales.
  • Es recomendable una visita a la dietista para elaborar un plan individual. Coma despacio y mastique bien los alimentos.
  • Evite azúcares refinados y aumente la fibra y los cereales integrales, consuma alimentos frescos.
  • Una dieta balanceada, tiene alimentos de todos los grupos: proteínas carbohidratos y grasas, en su proporción adecuada.
  • Disfrute su alimentación, establezca un horario, coma en compañía, evite comer realizando otras actividades, como ver televisión.
  • No coma tarde en la noche; en caso de hacerlo, esta comida debe ser liviana.
  • Descanse sentada o camine algo luego de comer, no se acueste.
  • Tomar poco café, no ingiera más de 3 tazas pequeñas de esta bebida.
  • Igual recomendación se hace con el té y las bebidas colas.
  • En embarazo no se debe tomar licor.
  • Evite comidas muy condimentadas o aliñadas; en caso de hacerlo no exagere en las proporciones.
  • Si se tiene alguna alimentación especial o hábito dietético inusual, por favor consúltelo a su médico ginecólogo y al nutricionista.
  • En el embarazo no se hacen dietas de reducción, se hacen dietas equilibradas para no aumentar más del peso recomendado a cada paciente. Antes de embarazarse se recomienda una evaluación del pesocorporal,tratando de lograr un peso ideal  de  19 a  25  de índice de masa corporal es tan malo estar por debajo o por encima del peso corporal ideal.
  • Un peso ideal antes de estar embarazada y una ganancia ponderada de peso durante el embarazo da hijos de buen peso y la madre recupera su estado físico previo más rápidamente.  El aumento de peso en la gestante, genera problemas de estética como las estrías y los “gorditos” donde no son (abdomen, área de los muslos, aumento de volumen en los brazos, entre otros); de igual manera, esbien conocida la estrecha relación de riesgo de la obesidad con algunas complicaciones durante el embarazo, como la mayor incidencia de diabetes e hipertensión arterial  en el embarazo, aumento de riesgo de un parto por cesárea, alguna relación con defectos del tubo neural o, enfermedad trombo embolica de la madre, entre otros.Prevenir es curar. Una dieta balanceada antes y durante el embarazo, da un hijo de peso adecuado que, aunado a una buena lactancia, da como resultado un niño con posibilidad de crecimiento y desarrollo normal.

Hoy se conoce una teoría médica bien documentada sobre el origen de las enfermedades de occidente en el adulto (en este caso las mujeres) como la hipertensión arterial, el sobrepeso y la obesidad, al igual que la diabetes, el síndrome metabólico y algunas enfermedades del sistema cardiovascular. Dicha teoría se conoce como la   “Teoría de David Baker “, dice que los niños que nacen con bajo peso al nacer y con algún grado de desnutrición durante la gestación, tendrán posibilidad de desarrollar este tipo de enfermedades, en el adulto. Ver www.barkertheory.com

Por lo anterior, invitamos a las futuras madres a tener una alimentación balanceada antes y durante el embarazo porque prevenir es curar.

  • La actividad física, es una de las mejores recomendaciones para la salud integral de mayor aceptación universal. Una rutina periódica de ejercicio de por lo menos 3 veces por semana acorde a las condiciones individuales de cada gestante; es la mejor estrategia con otros estilos de vida saludable para un buen mantenimiento corporal.Específicamente  en el  embarazo, una rutina  de ejercicios moderados con indicaciones propias  a cada trimestre de la gestación ayuda  al buen mantenimiento de la salud  de la mamá, facilitando  su movilidad, evitando dolores osteomusculares,  en espacial el conocido lumbago, mejora  el tránsito intestinal y  acondiciona el cuerpo  para  el día del parto; además,   facilita la recuperación  corporal posparto. De igual modo, recordemos que el ejercicio es una rutina básica y primordial no sólo del cuerpo sino también de la mente.

Nota: hay algunos reportes que contraindican el ejercicio excesivo, cuando se está en búsqueda de quedar embarazada porque puede disminuir la ovulación (y durante el embarazo no se permite la fatiga física).

Se recomiendan, entonces, ejercicios de mantenimiento cardiovascular y de tonificación de algunas áreas especiales como la pared abdominal, dorso lumbar y perineal. Se contraindica, asimismo, los deportes extremos y de alto riesgo con el fin de no generar lesiones corporales; lo más recomendado es iniciar un acondicionamiento físico de 4 a 6 meses previos a la búsqueda del embarazo (para mañana es tarde iniciar tu actividad personal).

Estos ejercicios pueden ser, caminar, nadar, practicar yoga o similares, bicicleta estática y aeróbicos de bajo impacto o, hidroaérobicos. Otras recomendaciones adicionales para que el ejercicio se más efectivo son, una buena   hidratación, ejercicios de estiramiento antes y después, ropa muy cómoda, buena ventilación y buen reposo post ejercicio.

Finalmente, recordar que de una adecuada preparación para el embarazo tendremos una maternidad con menos riesgos y tendremos hijos más saludables por ende un mejor futuro para nuestro país. Prevenir es curar.

Carlos Henrique Restrepo López

 

CONTÁCTANOS

Medicina Fetal SAS